Un entorno increíble, el Delta del Ebro

El Delta del Ebro es un entorno que merece visitarse con tranquilidad. Sin prisas. Solo así nuestros visitantes pueden saborear la esencia de un ecosistema único, y frágil a su vez. Un territorio en el que la naturaleza se funde con la actividad humana, de manera natural. Donde poder disfrutar de playas kilométricas y puestas de sol de película.

Situado en el Sur de Cataluña, el Delta del Ebro, es un amplio espacio natural protegido, en el que compaginamos la actividad humana de los nueve municipios que lo integran, con los espacios naturales protegidos, y tierras de cultivo.

Disfruta de dos increíbles bahías: La del Fangar, en el hemidelta Norte, y la de los Alfaques en el hemidelta Sur. El cultivo mayoritario es el del arroz, y que ha hecho famosa la calidad de su gastronomía local. Los numerosos restaurantes disfrutan de las abundantes capturas de pescado, en particular, y marisco, en general. Sus playas de fina arena, nos permite disfrutar en plenitud de la Bahía de Alfaques. Todo ello conforma un entorno único donde practicar todo tipo de deportes náuticos y actividades relacionadas con la naturaleza.

Los aficionados al cicloturismo, disfrutan de vastas extensiones de terrenos y carril bici, así como carreteras interiores con escaso tráfico, para la práctica de su deporte favorito.

Destino obligado es tambien, para los aficionados a la ornitología. Diversas instalaciones, como el mirador de “Riet Vell”, ofrecen instalaciones para poder observar las diferentes variedades de aves con comodidad y garantía de éxito.

Los amantes de la playa, tienen a su disposición más de 25 kilómetros de playas salvajes de fina arena, y diversas playas urbanas, integradas en las poblaciones de costa.

Dividiendo el Delta en dos mitades, se encuentra el río más caudaloso de la península ibérica, el Río Ebro. También escenario de numerosas actividades deportivas, y relacionadas con la pesca.